domingo, 12 de octubre de 2014

No one else like you.

El plan inicialmente era ir a ver Lucy, pero al final cuando llegamos, la única función que había ya estaba agotada, antes de embarcarnos a la aventura de ir al cine en esta ciudad tan sobre poblada y aparta asientos, revisamos la cartelera y en Begin again iban a estar dos de mis actores favoritísimos: Mark Ruffalo & Keira Knightley, al primero lo amo desde 13 going on 30 y a la segunda desde siempre. 

La película es divertida, romántica, inspiradora, muy muy bella. Además de que vistieron hermosamente a Keira, todos sus outfits perfectos. Fashion inspiration, Y las canciones son igualmente buenas, además de que Keira tiene una dulce voz.

Hacía ya bastante tiempo que ninguna película me hacía tan feliz, creo que la cara se me entumió de tanto sonreír.


domingo, 5 de octubre de 2014

Male Models.

Nunca he sido fan de los modelos masculinos, tal vez será porque me gustan los hombres un poco menos perfectos; aunque las mandíbulas marcadas siempre serán un sí definitivo.

En una de esas noches de vorágine de imágenes en tumblr me encontré con la fotografía de este modelo que me encantó, ya lo había visto antes en la revista de Nylon, pero por alguna razón no acabó de gustarme... hasta ahora. Cuando encontré la fotografía sabía quién era pero no lograba recordar su nombre, y estuve varios días tratando de encontrarlo en los recovecos de mi memoria pero no pude y tuve que darme a la tarea de quitarles el polvo a mis números de Nylon para enontrar al dichoso muchacho.

Por fin hoy pude encontrar su nombre: Cole Mohr

Después de estar tanto tiempo metida en el show biz uno se acaba dando cuenta que hay modelos y también actores y actrices que simplemente lucen mejor de una u otra forma, ya sea en video o en fotografía y él es de los segundos, vi algunas entrevistas con él y no es ni la mitad de guapo que en una foto. Definitivamente será la obsesión por algunos días.

lunes, 22 de septiembre de 2014

But I can see, you're like a firework.

Solía tener una playera blanca con rayas azules, muy al estilo marinero y supongo que no era buena combinándola porque mi deseo por regalarla -por tener una penosa memoria asociada a ella- superaron mis ganas de usarla. No solía satanizar las prendas de vestir porque me evocaran algún recuerdo, pero en ese momento no pude evitarlo.

Otros que sufrieron el mismo destino fueron mis pantalones de mezclilla, los regalé en su momento porque ya no me cerraban o no me gustaba cómo se veían y después de uno o dos años me los volví a probar (porque se los regalaba a mi sobrina) y me quedaban perfectos, tenía ganas de que me los devolviera.

Con todo esto, he aprendido que un recuerdo y un momento de gordura no son suficientes para deshacerse de la ropa, porque podría ser que estés dejando fuera de tu clóset una gran pieza.