domingo, 10 de junio de 2018

Estás leyendo... ¿y no lees? de Juan Domingo Argüelles

No sabía muy bien qué leer y recordé este libro que lleva abandonado en mi sala un buen rato, así que decidí releerlo. Es bastante raro que lea algo que no sea ficción, pero hace años mi tío me lo prestó y me fascinó, además de que el ritmo es tan bueno que se lee en unos cuantos días u horas, dependiendo de tu disponibilidad de tiempo.

El texto es acerca del hábito de leer y de cómo las personas han ido deformando y encaminando un pensamiento equivocado en cuanto a por qué se lee o por qué la gente debería comenzar a leer. A lo largo del libro el autor hace dudar al lector del por qué de su hábito; tal vez sin darnos cuenta hemos comenzado a hacer cosas influenciados por esa gente que inculca el hábito "por obligación", "porque es bueno" cuando deberíamos leer por el simple hecho de que nos produce felicidad.

Considero que el hábito de leer es muy similar al de comer saludable. Es algo que a lo largo del tiempo se puede ir contagiando y que no sirve si lo obligas.

Cuando yo era niña, formé parte de un club de lectura que había muy cerca de mi casa y no recuerdo ni una sola vez que me hayan dicho "tienes que leer", sucedió de forma natural con tantos libros para hojear, distribuidos a lo largo y ancho de la sala, uno quería saber qué había en esas páginas llenas de colores, dibujos y animales que hablaban.

Espero que en las páginas de un libro siempre encuentren dicha y no obligación.

domingo, 3 de junio de 2018

Los amores de Nishino de Hiromi Kawakami

Anteriormente ya había leído a Kawakami y ella es una confirmación más de que me agrada bastante la forma de escribir de los japoneses. Tienen un ritmo que muy difícilmente llega a ser soporífero. 

Cada una de las historias que compone este libro es acerca de las mujeres con las que el protagonista se ve envuelto a lo largo de su vida, desde que es un adolescente, hasta sus últimos días. Conocemos sus pensamientos y los momentos compartidos con este hombre tan enigmático y seductor.

Uno de los aciertos de Kawakami es el representar a varios tipos de mujeres y distintas formas de amar. Hay algunos relatos en los que no entendía muy bien las acciones de la protagonista (porque probablemente yo no actuaría así) y después de un rato caía en la cuenta y decía: "totalmente, ya entendí por qué lo hizo".

Reflexioné mucho acerca de este tipo de hombres donjuanescos que definitivamente no creen en la monogamia y me cuesta mucho entenderlos. Hubiera querido que ahondara más en lo que piensan al actuar de esa manera, tan sin escrúpulos.

martes, 17 de abril de 2018

El elefante desaparece

En general los cuentos no son mi formato favorito, la mayoría de las veces me quedo con la sensación de que no se desarrolló del todo la historia, que falta algo y que los personajes me pudieron haber dado mucho más. Obviamente en el caso de Murakami no es distinto, siempre quiero que cada historia tenga su propio libro y me emberrincho un poco con él por no haberse extendido más, por lo tanto es lógico creer que sus libros de cuentos no estén dentro de mi top five de favoritos, hasta que leí "El elefante desaparece"; la atmósfera de cada cuento es un poco fatídica, sientes que algo malo va a pasar. Muchos de los cuentos me provocaron sensaciones tan agudas que en alguna ocasión me costó trabajo dormir (o sea más de lo normal), una sensación de miedo y ansiedad que no me había transmitido en su entereza en ocasiones previas. 

He sido fanática de Murakami desde siempre y me he leído prácticamente todos sus libros y entiendo que no terminan siendo del gusto de todo el mundo (vaya, como todo en la vida) pero agradezco mucho que cada vez encuentre un tema que me despierte esa curiosidad incansable por la lectura.